Rayos U.V.A.

La luz solar es la fuente de toda la vida en la Tierra. Tiene efectos positivos sobre nosotros (rayos visibles, calor, síntesis de vitamina D3…), como también tiene efectos negativos resultantes de una sobre exposición (quemaduras solares que pueden llevar a un cáncer de la piel, envejecimiento prematuro de la piel, etc.). El bronceado interior nos da la posibilidad de usar energía solar óptimamente y evitar riesgos potenciales.

La exposición de la piel a los rayos ultravioletas es altamente beneficiosa en múltiples aspectos, entre los cuales podemos destacar:

  • Los UVA ejercen un efecto bactericida y antiséptico sobre la epidermis que da lugar a grandes mejoras en pieles sensibles, con problemas de acné o exceso de grasa, siendo recomendados por algunos médicos especializados para la cicatrización de heridas post-operatorias.
  • Los UVA favorecen la acción de la vitamina C aumentando la producción de la energía celular, lo que acelera la renovación de las células de la epidermis y ayuda a mantener su elasticidad.
  • Tienen un efecto regulador de las glándulas sebáceas de la piel.
  • Los UVA no envejecen la piel, al contrario, tomándolos con dosis adecuadas y recomendadas se ha demostrado que una piel cansada, fatigada y arrugas muy marcadas, después de una sesión de rayos se encuentra mejorada.
  • Diversos estudios médicos han demostrado que la toma de UVA produce efectos altamente beneficiosos en pieles con problema de psoriasis o eccemas.
  • Los UVA no presentan ninguna contraindicación para cabellos normales o grasos. Por el contrario, regulan la producción de grasa y activan su crecimiento. Sólo en casos de cabellos delicados, secos o teñidos, es recomendable cubrirlos durante las sesiones.
  • Los Uva ejercen un excelente efecto regenerador de los huesos, contribuyendo a la asimilación de calcio y el fósforo por parte del tejido óseo. Esto previene y suaviza los problemas de descalcificación típica en mujeres en etapa menopáusica o con problemas de osteoporosis. Gracias a su acción química que actúa como estimulante de la vitamina D, los precursores de ésta se transforman en la piel en vitamina D2 y D3 que son absorbidas por el organismo, lo que favorece la disminución del reuma, artrosis, artritis, y todos los problemas de huesos en general
  • Los UVA producen una notable mejoría en la calidad de la sangre, aumentando el número tanto de los glóbulos rojos como blancos y el trasporte de oxigeno, lo que favorece la salud de todos los órganos del cuerpo y el aumento de sus defensas frente a toxinas y enfermedades. La acción calorífica de los rayos ultravioleta produce la dilatación de los vasos sanguíneos favoreciendo el flujo de la sangre. Esto tiene como consecuencia un trabajo más relajado del corazón y una descongestión de los órganos internos, disminuyendo el ritmo de la tensión arterial y de la respiración. Al producir la estimulación de todos los órganos del cuerpo, da lugar a una disminución de la tensión y del estrés, produciendo un estado de relajación y un aumento de su capacidad mental.
  • Las sesiones de los rayos UVA producen un aumento del metabolismo de los minerales, que favorece el aumento de las defensas del cuerpo, y una disminución del ácido úrico. Al influir sobre las glándulas tiroideas e hipófisis, producen una regulación en su funcionamiento, favoreciendo los problemas de obesidad. También influye en los glúcidos disminuyendo la concentración de azúcar en la sangre, por lo que están muy indicados en casos de personas con problemas de diabetes.
  • Tienen también un efecto beneficioso sobre los dolores menstruales de la mujer. Se produce un equilibrio en la producción hormonal y un aumento de la potencia sexual, ya que las glándulas sexuales son también glándulas endocrinas que necesitan ser expuestas a los rayos solares.

Es importante seguir siempre las indicaciones de las profesionales de Estética Naira, que le indicarán el tiempo de exposición y las pautas más adecuadas según las características y necesidades particulares de la piel.

En las primeras exposiciones es posible que se produzcan leves picores, que indican que la piel no está habituada a los UVA. Esto es debido al aumento de la circulación sanguínea, por lo que no supone ningún tipo de peligro. En estos casos es recomendable comenzar con sesiones más cortas. Estos picores también pueden ser debidos a un estado de acidificación, siendo en este caso un fenómeno beneficioso ya que indica que la luz solar está produciendo efectos alcalinizantes sobre el organismo, permitiendo que la piel elimine el exceso de ácido en las primeras sesiones de bronceado.

Es aconsejable que consulten con su médico antes de tomar las sesiones de UVA aquellas personas que:

  • Presenten algún problema de tipo orgánico
  • Las mujeres embarazadas
  • Las personas con problemas cardiovasculares
  • Aquellas que estén en tratamiento médico

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